Encantos naturales que engalanan a Espíndola

Los encantos naturales de #Espíndola

En el Cantón Espínola la actividad turística ha demostrado ser capaz de generar empleo y beneficios económicos, ofreciendo bienestar y pros­peridad, a los propios habitantes del territorio.  Esto, en resumen permite lograr un desarrollo turístico sostenible, orientado a cuidar al medio ambiente, preservar la riqueza histórico-cultural y proteger las comunidades ancestrales.

Los maravillosos paisajes del cantón, ofrecen una visión panorámica única y sorprendente. El visitante queda impresionado frente al laberinto de sus contrastes naturales y en especial de bosques y zonas de reserva y estar en la zona declarada de Biosfera, entre ellos: orografía, hidrografía, clima, flora y fauna.

La Laguna Negra:  Llamada así porque se ha formado sobre roca volcánica, se encuentra ubicada en los páramos de Amaluza (parroquia Jimbura), en la vía Jimbura – Zumba, a 4 Km de El Salado. Tiene un tamaño aproximado de 500 m de largo por 200 m de ancho. Posee pequeñas olas producto del viento, está rodeada de grandes picachos, elementos que enriquecen el entorno natural.

Laguna Bermeja Ubicada en la vía Jimbura:  Zumba, a 6 Km de El Salado, se caracteriza porque se encuentra en una hondonada. Su agua se debe a las lluvias y a la neblina que la cubren todo el tiempo. Es grande y profunda, tiene pequeñas playas de arena y está rodeada de hermosas colinas y de fabulosos picachos.

Molino de Piedra: Construido en 1951, está cubierto de una construcción de adobe teja y madera, lo utilizan para la trituración de granos como maíz, fréjol, etc.

El cerro del Diablo: Llamado así por los moradores del lugar, porque el perfil del cerro observado desde la distancia toma la forma de la cara del diablo, es un sitio propicio para practicar turismo ecológico de montaña, pues en una caminata de dos horas se llega a la cima, deslumbrante mirador natural, desde donde se puede admirar un amplísimo panorama.

Las cascadas del Peñón del Diablo: El río Jorupe que nace en  la laguna de Marcola, se precipita acrobáticamente entre las breñas del cerro del Diablo y forma hermosos saltos de agua, que al lanzarse al el abismo dan la impresión de mantos blancos de nieve que se cuelgan; en su caída forman fuentes naturales que son aprovechadas por los turistas como balneario natural en tardes veraniegas.

La Chorrera: El río Murunche que se originan en las lagunas Angashcola y Chuquiragua, se precipitan desde las alturas entre rocas graníticas para tomarse en una hermosa chorrera ubicada cerca de Amaluza, es una chorrera que guarda historia por lo que tenia secretos auríferos míticos, para los primeros aventureros hispanos que acudían a lavar oro en sus aguas

Balneario fluvial del río Espíndola: En la desembocadura del río Pindo en el Espíndola, se forma un amplio remanso muy concurrido por los turistas, de una parte del río Pindo, de aguas muy frías y de otro, las aguas del río Espíndola que son temperadas.

La Chorrera: El río Murunche que se originan en las lagunas Angashcola y Chuquiragua, se precipitan desde las alturas entre rocas graníticas para tomarse en una hermosa chorrera ubicada cerca de Amaluza, es una chorrera que guarda historia por lo que tenía secretos auríferos míticos, para los primeros aventureros hispanos que acudían a lavar oro en sus aguas.

Iglesia de San Bartolo: Fue construida de piedra llamada cascajo extraída de la misma zona en el año de 1537 por la orden de los Hermanos Franciscanos, la iglesia está conformada por una sola torre de 30m con campanas y un reloj adornados de columnas salomónicas. En su interior se encuentran varias imágenes tales como: la de la Santísima Virgen del Rosario, el Señor del Cautivo, Virgen de Fátima, San Judas