Países con armamento se negaron a firmar el tratado de armas atómicas

Los gobiernos de Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido, Francia, India, Pakistán, Corea del Norte e Israel, los únicos que tienen la tecnología para el uso de la energía nuclear con fines bélicos, no participaron ni en las negociaciones ni en la votación de este nuevo acuerdo internacional, aprobado la semana pasada en la sede de la ONU en Nueva York y por ende no estarán sometidos a las reglas establecidas en el mismo.

La aprobación del acuerdo fue excluida por Japón, el único país que ha sufrido ataques con armas nucleares, también por la mayor parte de los países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), con la excepción de los Países Bajos, que sí acudió a la votación y fue, de hecho, el único voto en contra.También hubo una abstención en Singapur.

Activistas que trabajaron en la negociación afirman que el hecho de que los estados poseedores de armas nucleares no hayan participado en el proceso o apoyado su aprobación no hace que el mismo sea irrelevante.

Los gobiernos de Francia, Estados Unidos y Reino Unido anunciaron  que no se unirán en el tratado.

"Este tratado realmente fue una iniciativa de países que no tienen armas nucleares y que han rechazado considerarlas como una fuente potencial de seguridad, para hacer algo sobre esta situación", dijo Ray Acheson, de la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad, quien fue una de las personas que ayudó a negociar el acuerdo.

"Crear normas a través de la legislación ha sido una práctica extremadamente exitosa para cambiar la forma en que los estados consideran y utilizan las bombas racimo y las minas antipersona, por ejemplo. Esperamos que esto sea una suerte de ruta indirecta para construir una cultura en contra de las armas nucleares y que realmente podamos tener un impacto sobre estas en el futuro", agregó.

Después de la aprobación del texto, Estados Unidos, Reino Unido y Francia manifestaron su rechazo a la misma y anunciaron que no tienen intención de apoyarla en el futuro.

"Esta iniciativa ignora claramente las realidades del contexto de seguridad internacional. Este tratado no ofrece soluciones para el grave problema que representa el programa nuclear de Corea del Norte, ni responde a los demás desafíos de seguridad que hacen necesaria la disuasión nuclear", dijeron los embajadores de esos tres países ante la ONU en un comunicado conjunto.