La reserva del Yasuní cuanta con 360 especies de aves

viernes enero 15, 2021

El bosque húmedo tropical del Yasuní es un lugar privilegiado en relación a otras regiones del planeta. Debido a una combinación de factores geográficos, geológicos, meteorológicos e históricos, las selvas tropicales del Yasuní son consideradas las más biodiversas y ricas el planeta. No hay otra región en el mundo que ofrezca las condiciones necesarias para un desarrollo tan vasto y complejo de la vida.

La riqueza de especies de anfibios, aves, mamíferos y plantas vasculares hace del Yasuní la reserva de biodiversidad más significativa de Sur América. Aunque los datos varían con el transcurso de los años, las- investigaciones revelan una idea cercana de la extraordinaria biodiversidad que alberga el Parque Nacional Yasuní.

Una vez al año el Ministerio del Ambiente y Agua realiza el registro de las diferentes especies localizadas, alrededor de 600 desde 2016 en esta Reserva de la Biosfera designada por la Unesco en 1989, que abarca 2,7 millones de hectáreas.

La Reserva comprende el Parque Nacional Yasuní como su zona núcleo, el territorio de la comunidad indígena Waorani como su reserva étnica y la zona intangible Tagaeri Taromenane, según el Ministerio del Ambiente

El reconocimiento y conteo de las aves tiene por objetivo conocer su diversidad, promover el turismo e impulsar a la conservación de las poblaciones.

Una vez al año el Ministerio del Ambiente y Agua realiza el registro de las diferentes especies localizadas, alrededor de 600 desde 2016 en esta Reserva de la Biosfera designada por la Unesco en 1989, que abarca 2,7 millones de hectáreas.

El recuento de las aves consistió en calcular y registrar las diferentes especies localizadas en las rutas establecidas, con el fin de hacer valoraciones de alcance regional. Un registro que servirá también para la lucha contra la caza ilegal y el tráfico de especies silvestres desde esa zona, un problema de largo alcance para Ecuador que ha afectado a la flora y fauna del Yasuní. Según el Ministerio de Ambiente, en 2018 sus funcionarios se incautaron de más de 3.000 especies en manos y lugares a los que no pertenecían. Unas veces se trata de un desplazamiento inocente, debido a que los visitantes creen que pueden llevárselas del lugar como mascotas, pero otras, a tratantes que llegan a sacarlas del país de contrabando para venderlas en EE.UU. o Europa.

Fuente: Infobae

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