Ritual de Aguacolla en Saraguro

martes octubre 20, 2020

Por: Amon Amendaño Nube Carolina

Los saberes ancestrales de la nacionalidad Kichwa Saraguro data de muchos años, es costumbre las celebraciones de los Raymikuna (Fiestas) que se componen de Pawkar, Inti, Kulla y Kapak Raymi, que se celebra en el margen del calendario andino cada 21 de marzo, junio, septiembre y diciembre, respectivamente.

En el marco de un proyecto de investigación de la carrera de Comunicación de la Universidad Nacional de Loja, nosotros los estudiantes nos propusimos documentar a través de un producto audiovisual los saberes ancestrales y los lugares sagrados de los saraguros. Las grabaciones iniciaron en la comunidad de Ilincho el 21 de diciembre, fecha en la que se celebra el Kapak Raymi.

Durante los días de rodaje visitamos varios lugares turísticos que están ubicados en las comunidades de Saraguro. Esta oportunidad nos ayudó a conocer muchas historias no contadas de la ruralidad, lo cual fue emocionante porque ganamos experiencia y nos sirvió de mucho como futuros comunicadores.

El “Ritual del Aguacolla” más conocido como San Pedrillo consiste en una ceremonia ancestral liderada por un chamán, fue una de las razones de nuestro viaje que finalmente no pudimos participar por la falta de coordinación con los organizadores. En un segundo intento logramos participar del evento.

Salimos a las 07:00 de un viernes, llegamos a casa de Polibio Japón (Tayta, como lo acostumbran llamar al chaman)quien nos recibió acompañado de sus familiares, después de una larga conversación fuimos agarrando confianza, luego nos invitaron al almuerzo. Después de disfrutar la comida, iniciamos la grabación de la preparación del aguacolla. La grabación de este proceso fue muy diferente, ya que primero debíamos conocer el porqué de las cosas.

Terminaron de grabar a las 17:00, luego entramos a una habitación adecuada para las ceremonias. Al principio pensé que sería donde realizan el ritual, pero no era así, dicha habitación no entraba ni la mitad de personas que iban a participar de la ceremonia.

Era impresionante estar ahí, el cuarto estaba plasmado de obras artísticas y adornados con símbolos que representan la cultura milenaria de los saraguros, en el piso estaba la Chakana, la cruz andina que incluye a los cuatro elementos de la naturaleza: agua, tierra, fuego y aire.

Una vez asegurada la participación de nosotros como estudiantes en el ritual, cancelamos el valor de $30 dólares por persona, luego nos retiramos y fuimos a descansar, ya que el ritual iniciaba a las 21:00 horas.

Cuando regresamos había muchas personas esperando con maletas, cobijas para cubrirse del frio, por lo que nos dimos cuenta que no fuimos prevenidos ante esa situación. Los asistentes del Tayta estaban preparando el lugar donde íbamos a pasar la noche. Llevaban leña, que es indispensable para la ceremonia, nos ubicamos en una cubierta en forma de círculo, en el piso estaba una estrella y el techo tenía forma de un sombrero de los saraguros, que es por donde sale el humo.

Nos acomodamos en un rincón, como queriendo pasar desapercibidos, mientras tanto los asistentes del chaman, que ocuparían las cuatro puertas que tenía la cubierta, preparaban el fuego y los instrumentos que utilizarían para la ceremonia, los mismos que son colocados frente a la fogata como una línea que se alimenta de energía.

Con una botella en mano ingresa el Tayta y fue rociando a su alrededor hasta llegar a su propio sitio. En el lugar había 40 personas aproximadamente, incluidos los asistentes que debían utilizar prendas que se diferenciaba del resto. El chamán inició la ceremonia dando indicaciones y los protocolos que debíamos cumplir, por ejemplo, nada de papel en el piso y todo que salga del cuerpo debíamos arrojarlo en la funda que previamente nos dieron a todos con un pedazo de papel higiénico.

EFECTOS DE LA AGUACOLLA

Mientras fumaba un tabaco, el Tayta dio apertura al ritual pidiendo permiso al padre Dios, a los espíritus de la naturaleza, orando por los colegas que estaban en diferentes partes del mundo y por la salud de todos quienes estábamos en el lugar. Al igual que el chamán los asistentes también prueban el tabaco y son los primeros en recibir una dosis de rapé (tabaco en polvo) el que es ingresado por la nariz, es una de las experiencias más fuertes porque sientes que el celebro se abre y el cuerpo comienza a vibrar desde la punta de los dedos de los pies hasta el cabello y en ese momento hay la sensación de ingresar a otro mundo, a un ambiente muy distinto, que suele estar acompañado con música en toda la ceremonia.

A continuación, los participantes comenzaron a despojarse de todo lo malo que guardan en el estómago, en las fundas que nos entregaron con anterioridad. Después, probamos dos bebidas, y antes de beber la aguacolla, el Tayta contextualizó las situaciones que estaba pasando en el mundo y que debíamos caminar en esta vida respetando al prójimo y poniendo en práctica el AMA QUILLA, AMA SHUA, AMA LLULLA que significa; no mentir, no robar y no ser ocioso, respectivamente.

Una vez tomada la bebida que sabe a dulce, pero a la vez amargo, los sonidos se vuelven más transparentes y claros, todos están en silencio, pero esto es solo el inicio. Se escucha el sonido de la música y el fuego, posterior la brasa de la leña es recogida en un recipiente, ahí colocan esencias y lo pasan por cada uno de los asistentes, esto evoca tranquilidad.

Nuestra mente se concentra, se suelta al mundo espiritual, mientras te concentras en el fuego entonces comienza otra etapa que se denomina la “limpia”, en el mismo orden en el que bebimos nos despojamos de la ropa para participar de la ceremonia.

Pero antes de eso, los asistentes y el Tayta se ubican prendas en el cuerpo, por ejemplo, se visten de Wiki (diablo huma que se considera un personaje mitológico para la cultura andina, encargado de poner orden y equilibrar la energía negativa y positiva).

El Tayta se ubica frente al fuego en donde están todos los instrumentos, entonces los asistentes comienzan a revisar los males que posee el cuerpo. Una vez terminado este acto es momento de quitar los males, para eso utilizan los brebajes que tienen preparados y terminan soplando con fuego, para terminar esta etapa el Tayta te revisa y te aconsejan para que continúes tu vida por el camino correcto y nuevamente consumes el rapé.

Todo este proceso se termina mientras aparecen los primeros rayos de luz, pero esto es el comienzo de la ceremonia, mientras se completaba la etapa anterior los asistentes del Tayta calentaban a las abuelas (piedras) que es parte del Temazcal, que es considerado el vientre de la madre tierra, que previamente lo habían preparado con carpas para que el calor no salga. Había una pequeña puerta para ingresar y todos debían entrar con pocas prendas de vestir para mayor comodidad.

Primeramente, ingresaba una persona con un sahumerio y luego sale para que ingrese el Tayta junto a su esposa que lo acompaña en todas las ceremonias, entonces, las personas se ubican una tras otra en forma de círculo alrededor del Temazcal, para ingresar primero son las mujeres y luego los hombres.

Cuando todos ya ingresamos, nuevamente el Tayta pide a los espíritus de la naturaleza que nos acompañen en este viaje por el vientre de la madre tierra, luego ingresa la primera abuelita (roca) como brasa que arde y es ubicada en el centro de todos, y cada vez que ingresa una nueva, van haciendo peticiones. En total son 40 ‘abuelitas’ para complementar toda la ceremonia, a las cuales les arrojan agua para producir mayor calor, es una especie de baño de sudor, que salir del Temazcal sin haber concluido se considera como un aborto.

Existen 4 puertas, en cada una ingresan 10 ‘abuelitas’ y la tercera puerta es la más complicada porque suman 30. Una canción que tocan mientras se llevaba a cabo este acto: “En este vientre madre tierra Temazcal, las gracias le vengo a dar” o “quémate, quémate ya te estas quemando” donde el sonido del tambor y las voces de todos quienes cantan, hacen que viajes al mundo espiritual y tal parece que la pachamama (madre tierra) comenzara a hablarte.

Ya finalizada esta etapa, todos pronuncian los nombres y gritan fuertemente “puerta” para que las personas que están afuera habiliten el acceso y al fin se observa una luz a lo lejos y poco a poco vas saliendo, en la puerta espera una persona con sahumerio, pero una pequeña parte de personas se queda en el Temazcal para experimentar otro viaje que es más fuerte.

Al estar durante aproximadamente dos horas en el vientre de la madre tierra, sales y sientes como si volvieras a nacer, con la piel de un bebé. Recibir el líquido sagrado (agua) es una verdadera bendición, un privilegio y a muchos se le ha negado.

Otra persona te recibe con frutas que es considerado como la primera comida de la tierra: manzana, maduro, naranja, sandia, etc., es ahí que comienzas a valorar a la Pachamama por tanto cariño y cordialidad que nos brinda a los seres humanos.

Saraguro guarda celosamente sus costumbres y tradiciones llenos de sabiduría viva ¡Guarda sus saberes ancestrales en la memoria de nuestros antepasados que cuando los invocamos viene a acompañarnos! Somos privilegiados al conocer parte de su historia.

+