Por: Melissa Gutiérrez

Estudiante de la Carrera de Comunicación de la Universidad Nacional de Loja

A mis amigas las feministas ecuatorianas

domingo agosto 1, 2021

El feminismo lucha por el reconocimiento de las “mujeres” como sujetos humanos y de derecho, sosteniendo que ningún ser humano debe ser privado de ningún bien o derecho. Busca conseguir que las “mujeres” tengan iguales libertades que los hombres y busca eliminar la dominación y violencia de los varones sobre las “mujeres”. Concluyendo, el feminismo es un movimiento social y político que nace para poder erradicar el machismo.

Quienes hemos leído a Simone de Beauvoir, “ser mujer” significa todo un programa de vida, ya que “no se nace mujer, se llega a serlo”. Nacemos “hembra humana”, pero ser mujer supone superar lo biológico sin anularlo, claro.

Para Simone de Beauvoir “Ser mujer” hoy, significa: confiar siempre, en las posibilidades de lo humano, de ese ser que gestamos y alumbramos en comunión con la vida; elevar nuestro nivel humano al máximo de lo posible creativo, y no de lo limitado masculino; concebir de nuevo el mundo, un mundo en el que tome cuerpo la equidad, la empatía, la sabiduría y la alegría de existir; levantar la enseña de la liberación, de la rebelión, de la libertad a la medida de lo humano; desplegar la inteligencia dormida, la experiencia viva, y los deseos latentes para la construcción de ese mundo que soñamos, (1949). Hemos desarrollado una independencia ante la sociedad y no importa si se cumplen con las antiguas expectativas de lo que era ser una mujer.

Ahora simplemente hacemos lo que nos gusta y si a los demás les molesta, pues es nuestra vida y solo nos basta con ser felices y sentirnos a gusto con nosotras mismas, siempre y cuando se respete y cumpla con la igualdad de los deberes y derechos. “No toda Hembra es Mujer” Cuando utilizamos el término hembra o macho, nos referimos a la especie animal, muchos de los animales tienen un coeficiente intelectual limitado, es decir, solo pueden pensar y razonar hasta la edad de un niño, a diferencia de la especie humana, que somos animales racionales según la ciencia, teniendo cierta ventaja, ahora, ¿cuál es el comportamiento de un animal? actúan por estímulos e impulsos, la mayoría de comportamientos animales, no son pensados o razonados, en pocas palabras, tienen un pensamiento primitivo.

Aunque lo que podemos aprender de los animales es la lealtad. Así que depende de nosotros quedarnos en ese pensamiento primitivo animal, o llegar a ser un hombre o una mujer, independientemente de si naciste hembra o macho. Cabe aclarar que en este documento se utilizarán los términos hembra para los seres humanos que se han quedado en el pensamiento primitivo del machismo, no quiero decir que son estólidas (estúpidas). Ejemplos de mujer. Antes Según la historia a finales del siglo XVIII las mujeres participaron en los grandes acontecimientos históricos como el renacimiento, la revolución francesa y las revoluciones socialistas, sin embargo, todo esto de forma subordinada, es decir, que depende o está sometido a la orden o a la voluntad de otro, sólo a partir del sufragio es cuando reivindican su autonomía.

Matilde Hidalgo, considerada en la actualidad como una de las grandes feministas de la historia, por el movimiento feminista, nacida el 29 de septiembre de 1889. Matilde nació y creció en Loja/Ecuador, en una época marcada por el machismo radical, los derechos eran solo para hombres, como, la educación, derecho al voto, y de opinión. Matilde, sin duda fue, una mujer muy inteligente, estaba consciente que el machismo no dejaría que una mujer entrara a un colegio, cuya educación solo era para varones. Gracias a su astucia e inteligencia, la llevaron muy lejos, y decidió inculcar estos valores a su hermano, porque era partidaria del apoyo a la familia, ¡Que brillante!, ¿No es así?, una mujer que empieza hacer el cambio desde su familia. Su hermano entiende el significado de igualdad, y apoya a su hermana en todo. Gracias a este apoyo y la fuerza de Matilde, logró estudiar en el entonces colegio Bernardo Valdivieso, graduándose con honores.

Sin embargo, esta meta cumplida solo era una de muchas. Postuló para la universidad de Quito, fue rechazada, pero no se quedó de brazos cruzados. Continuó con la universidad de Azuay, actualmente Universidad de Cuenca. Sin duda, una mujer que no aceptaba un no por respuesta. En 1919 egresó con su licenciatura en Medicina y el 21 de noviembre de 1921 en la Universidad Central de Quito sacó un doctorado en Medicina. En 1922 empezó a trabajar en el hospital general de Guayaquil, pero el machismo cegaba a las autoridades de aquel hospital, quienes no dejaban a Matilde laborar como la médico que era, decían que por ser mujer solo puede laborar como enfermera; pero Matilde siempre se mantuvo serena, no discutió, no reclamo, simplemente hizo lo que ella sabía, ser una gran Médico, cuidaba y curaba a los pacientes sin autorización, demostrando que era capaz de todo, ganándose el respeto y admiración de todos, las acciones valen más que las palabras, como siempre demostrando de lo que está hecho una mujer y sobre todo su inteligencia al actuar; es por esto que ejerció su derecho al voto en la ciudad de Loja, haciendo así que el 09 de julio de 1924 se resolviera por unanimidad que las mujeres Ecuatorianas gozan del derecho de elegir y ser elegidas, convirtiéndose así en la primera mujer en Latinoamérica en ejercer su derecho al voto.

En 1949 obtuvo una beca en Argentina para especializarse en pediatría, Neurología y Dietética. En su regreso a Ecuador llegó a ser nombrada vicepresidenta de la casa de la cultura ecuatoriana y designada como presidenta vitalicia de la Cruz Roja Ecuatoriana, posteriormente recibió la medalla al mérito de salud pública. Ahora Mélida Judith Vargas, nacida el 13 de mayo de 1952, ciudad Loja/Ecuador. La vida de esta gran mujer es un poco dura, empezando por su estado de salud (asma crónica), que le limitó un poco en muchas acciones que quiso realizar, a la edad de 4 años empezó a trabajar como niñera, trabajar cuando se es niña, la verdad muy complicado, por las faltas de respeto y humillaciones, sin embargo, Mélida supo defenderse y ser fuerte ante tales situaciones, comenzó sus estudios a los 6 años,

En 1958 ingresó a la escuela Gabriela Mistral de Catamayo, después de salir de la escuela y de trabajar al mismo tiempo, tuvo una recaída, por su terrible enfermedad, causa por la cual, no pudo ingresar pronto a la educación secundaria, después de 5 años de recuperación y trabajo pudo ingresar al colegio nocturno La Inmaculada en 1970, igualmente, trabajaba y estudiaba, al culminar el colegio quiso empezar una carrera universitaria, pero por su enfermedad, no pudo, asi que ingresó al magisterio en 1980, empezando a impartir clases en la frontera con perú. Como se sabe antes no existían buenas carreteras ni mucho buen transporte, para poder llegar al destino, tenía que hacer un viaje de 2 días, cambiando de transporte en diferentes puntos, paso así durante muchos años, viajando de un lugar a otro para poder trabajar.

En el 2005 empezó su carrera universitaria a distancia, en la Universidad Técnica de Cotopaxi, egresando en 2008 como Licenciada en ciencias de la educación, especialidad, educación básica. Ejerció su profesión durante 36 años, jubilándose en 2015 (con varios honores por su gran participación como mujer). Esto es un pequeño resumen de su fuerte trayectoria. Mélida, una mujer en todo el sentido de la palabra, trabajadora, luchadora, fuerte, tenaz, inteligente que salió y luchó sola para poder lograr sus metas. Srta. Judith, como le dicen sus conocidos, una mujer que jamás humilló ni irrespeto a nadie para poder salir adelante, siempre inculcó que tanto hombres como mujeres son iguales y merecen los mismo derechos y deberes, siempre se hizo llamar mujer, hasta la actualidad, mujer de hechos y no de palabras, ayudando a hombres y mujeres necesitadas y hasta la actualidad lo sigue haciendo (no se considera feminista). Feministas.

Después de conocer las historias de estas grandes mujeres, aunque sea de épocas diferentes, el actuar y pensar de las dos es el mismo, ambas lucharon y se esforzaron mucho por su futuro e inculcaron la igualdad de derechos para ambos sexos, los hicieron cumplir; es decir, los derechos estaban planteados, solo era cuestión de ejercerlos. Suena fácil, pero ejercer un derecho también conlleva muchos deberes. Ahora bien, veamos qué hace el movimiento feminista en la actualidad, y sin irnos tan lejos, hablemos de nuestro país: Ecuador. 1. Hacer marchas en forma de protesta 2. Hacer grafitis en monumentos y paredes céntricas (en forma de protesta). ¿Qué se quiere lograr con estas marchas? 1. Erradicar el machismo 2. Eliminar la violencia de género 3. Igualdad de género 4. Eliminar la violencia sexual (acoso y violaciones) ¿Qué hemos logrado con estas marchas? 1. Legalizar el aborto 2. Gastos en obras públicas por parte del gobierno, para reparar los daños ocasionados en dichas marchas. ¿Estamos actuando mal? ¿Qué no hacemos como mujeres? Para dar respuesta a esta interrogante, les presento testimonios, tanto de hombres como mujeres.

Para resguardar la imagen de las personas se utilizará nombres ficticios. Testimonio #1 (joven de 20 años, María) Cuando tenía 15 años, fui víctima de abuso sexual. Jamás se lo conté a nadie por miedo y vergüenza. Mis calificaciones empezaron a bajar, motivo por el cual me llevaron a la psicóloga de mi instituto, fueron pocas las preguntas, ¿Como estas? ¿Con quién vives? ¿Qué te gusta hacer? ¿Eres feliz? y mis respuestas a las primeras preguntas fueron muy concretas, “bien”, con mis padres y hermanos, bailar, sin embargo, la última pregunta se me complicó un poco, un par de lágrimas rodaron por mis mejillas y mi respuesta fue, no sé. Salí enseguida del consultorio de la profesional, pero ella ya sabía lo que me pasó, me delató mi comportamiento, la forma de responder, hasta mi forma de andar. Sin saberlo, mi madre fue llamada por la psicóloga y le dijo lo que puede estarme pasando, al llegar a casa fui castigada, mi madre estaba muy enojada conmigo porque decía que era una mentirosa y que hago quedar mal a la familia diciendo esas cosas. Mi madre decía que solo quería llamar la atención, pero cuando uno de mis hermanos varones decía tener un problema, sea cual sea, mi madre los apoyaba, sea verdad o no.

Ahora estoy fuera de la casa de mis padres y mi madre sigue siendo la mayor piedra de tropiezo para mí. Testimonio #2 (padre de familia, Fabian) Mi esposa, una gran maltratadora, siempre me insultaba frente a cualquier persona, me maltrataba cada que podía, psicológicamente me acababa, diciendo que jamás llegaría a hacer algo en la vida, que era bueno para nada. Evidentemente, mis hijos fueron testigos de todo esto: tres varones. Ahora ellos hacen lo mismo que su madre, con sus esposas y vaya que aprendieron bien, una de mis nueras estuvo hospitalizada por esto, al igual que yo. Testimonio #3 (Joven de 19 años, Lucía) Estuve en una relación de golpes y discusiones, muchas de esos episodios de golpes los viví en el carro de mi pareja; siempre gritaba y pedía ayuda, pasaban un sin número de mujeres y jamás tuve ayuda alguna por parte de ellas, solo veían, ignoraban y seguían, fingiendo que no pasa nada. Testimonio #4 (Joven de 17 años, Fernando) Mi ex novia es feminista y por esto ella creía que podía o debía tratarme mal. En esa relación, no la pasé nada bien, porque aparte de las infidelidades, los insultos, golpes y humillaciones jamás faltaron, todo lo que deseaba hacer, ella no apoyaba, más bien lo destruye.

La mujer en la relación, construye, no destruye. Testimonio #5 (Joven de 25 años, Valeria) Jamás me proclamé feminista, sin embargo, siempre estuve rodeada de mujeres feministas, una de ellas que, en aquel entonces era mi gran amiga, me presento a uno de sus hermanos, fue amor a primera vista, para mí. Lo extraño fue, cuando me di cuenta que el hermano era un maltratador, supuse que recibiría el apoyo de mi amiga, la verdad fue todo lo contrario, cuando decidí alejarme de esa persona, la primera en atacar fue “mi amiga” en defensa de su hermano, el golpeador, las feministas se llenan la boca de palabras, pidiendo igualdad y respeto, pero en acciones, dejan mucho que desear. Estos fueron solamente cinco testimonios de un sinnúmero de historias similares, pero ¿Que tienen en común todas ellas? 1. Machismo 2. Maltrato físico, psicológico y verbal 3. Falta de interés por la igualdad de derechos 4. Falta de apoyo a la mujer. 5. Destrucción. Todo esto, en resumen, y hecho por hembras, muchas de ellas feministas. ¿Qué exigen? Después de todo lo antes mencionado, ¿qué es lo que exigen las feministas?, ¿igualdad? ¿Justicia para las mujeres violentadas e incluso asesinadas?

Según el INEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos) desde hace más de 7 años, el porcentaje de denuncias realizadas por violencia de género por parte de hombres dobla a la de las denuncias hechas por mujeres, contando que son denuncias directas e indirectas, es decir, realizadas por la misma persona afectada o testigos. Hay hembras machistas. Hasta la actualidad se escuchan más comentarios de hembras diciendo, “no te vistas así”, “no hables así”, “compórtate así”, “eso no hace una mujer” o “ella tuvo la culpa porque lo provocó” (Normalizando que los machos sigan con los acosos e incluso violaciones), también inculcar ideales como “el hombre manda” “el hombre es el sustento del hogar” “los hombres no lloran” “las mujeres a la cocina” Esta es mi pregunta para las feministas, hablamos de igualdad, pero en la actualidad los más violentados son los hombres, sin embargo, solo nos fijamos en la mujer ¿eso es igualdad? supongo que su respuesta será, sí, porque pesa más un femicidio que los golpes dados por una mujer, por eso nos enfocamos solo en nosotras.

Lo sé porque literalmente esa fue su respuesta. Contextualicemos Científicamente el hombre siempre va a tener más fuerza física que una mujer, y si preguntamos a todos estos hombres, de quien aprendió a hacer un maltratador, porque en esta vida todo se aprende, creo que la respuesta es clara, basadas en las estadísticas, por su madre, una hembra, porque ¿mujer? Otros lo hacen por venganza, de los malos tratos que les dan las hembras y claro está que no es la realidad de todos los casos, también otros aprenden de su padre, un macho. No se justifica esta acción por parte de algunos machos, pero tampoco se justifica lo mal que hacen algunas hembras al criar hijos e hijas maltratadores. ¿Qué dice la ciencia? ¿Qué pasa con estas personas? Cuando estos niños y niñas crecen y se convierten en adolescentes y adultos, comienzan a tener relaciones sociales y de pareja, pero ¿qué pasa cuando los celos o desacuerdos invaden en estas relaciones?, su estado de ánimo cambia, llegando al punto del enojo. De acuerdo con los especialistas el enojo libera noradrenalina (hormona que aumenta la presión arterial y el ritmo cardíaco) y dopamina (induce a la repetición de las conductas que nos comportan placer o desahogamiento), al mismo tiempo que glutamato (cuya función en el sistema nervioso central consiste en facilitar y agilizar la comunicación entre las células nerviosas) y se da una disminución de los niveles de serotonina (ayuda a regular el estado de ánimo, el comportamiento social) y vasopresina (esencial para mantener el equilibrio hídrico y la estabilidad cardiovascular).

La mujer a diferencia del hombre no usa su enojo para imponer su punto de vista sino para obligar a los otros a hablar del problema. ¿Qué dice la psicología? La formación del apego durante la niñez se lo hace ya sea de forma asimétrica (no existe reglas a cumplir, el hogar es un caos, y no hay respeto de ninguna índole) o simétrica (los padres tienen normas y reglas que se deben cumplir, a más de esto, siempre están presentes en cualquier duda que tengan los hijos, llegando a ser gratificante para ellos). Tener buenos lazos afectivos durante la niñez con los padres o cada miembro del hogar, son de gran importancia para el buen desarrollo psicológico del niño, esto ayuda para que sus relaciones interpersonales sean gratificantes y tener una buena estabilidad emocional en la adolescencia y toda etapa de su vida. Evidentemente esto no pasa en familias donde existen las faltas de respeto (violencia). ¿Qué quiero decir con todo esto?, fácil, un niño o niña aprenden a ser violentos, cuando estos crezcan, por la falta de educación, algunos seguirán con lo aprendido, ya explicado lo que la ciencia, psicología y especialistas dicen, todo esto evidentemente llevará a los golpes, lo que causa, asesinatos tanto de hombres como mujeres o violencia de género, está demás explicar el porqué de los femicidios, sin justificarlo. Resulto que, el golpe de una mujer a futuro, llega a pesar lo mismo que un femicidio.

El peor enemigo de una mujer es una hembra Una frase totalmente cierta, pero, ¿Por qué? Porque nos vemos como competencia y rivales, las habladurías y críticas de todo lo que una mujer hace, siempre saldrán de una hembra, científicamente comprobado. Si una mujer tiene el cuerpo con facciones grandes, las habladurías dicen, se operó, las críticas dicen, es plástica, falsa, no tiene nada natural, en cambio, si una mujer tiene su cuerpo con facciones pequeñas, las habladurías dicen, está enferma, no se cuida, no come, las críticas dicen, que feo cuerpo, no tiene nada, yo de ella me operara. Si ven a una mujer triunfar, las habladurías dicen, es por palanca, ella no lo hizo sola, se acostó con alguien para llegar ahí, las críticas dicen, es una cualquiera, no merece lo que logró. Así puedo seguir dando un sin número de ejemplos de cómo nos acabamos entre nosotras mismas. La envidia es el peor defecto de las hembras, una mujer apoya, no envidia. Y ni hablar de la falta de interés por el bienestar de las mujeres, algunas de las feministas son egoístas destructivas, salen a marchas para reclamar algo para sí mismas.

Es decir, los derechos y la justicia solo son válidos para mí, no para las mujeres en general. Maximizando solo su problema, minimizando el de los demás. Esto no lo pueden negar, tal vez una de mil, porque si no es así entonces, ¿Porque atacas y destruyes a una mujer? ¿Por qué no ayudas a una mujer necesitada? o mejor dicho ¿cuántas mujeres has ayudado que no seas tú, personalmente? Egoísmo ¿Bueno o malo? El ego tiene muy mala fama y el egoísmo aún peor. Alguien egoísta es quien no tiene en cuenta a los demás, solo a él mismo (Egoísmo destructivo). Pero eso no es del todo cierto. Porque hay una manera de ser egoísta a la vez que se tiene en cuenta a los otros y que, además, puede ser una gran fuente de crecimiento personal. Según la doctora Deuter: “Las personas egoístas son más seguras y menos propensas a renunciar a sus objetivos. Van tras lo que quieren sin pedir disculpas, y no tienen miedo a pedir un ascenso o promoción”.

Esto no significa que no sepan cuidar e inspirar a su equipo ya que con su ejemplo dan seguridad al grupo. ¿Egoísmo? Sí, egoísmo que intenta mejorar las cosas partiendo de uno mismo y, así, tener un impacto positivo en los demás. Una hembra es egoísta destructiva, una mujer egoísta positiva. Acoso y Violaciones La Organización Mundial de la Salud define la violencia sexual como todo acto sexual no deseado o su tentativa de consumarlo, al igual que los comentarios o insinuaciones sexuales no deseados, o las acciones para comercializar o utilizar de cualquier otro modo la sexualidad de una persona mediante coacciones de alguien más, independientemente de la relación de ésta con la víctima en cualquier ámbito. Los lugares donde frecuentemente sucede el acoso a hombres, es en lugares públicos ya sea en el transporte o en lugares conglomerados como en el bar o en el gimnasio, mientras que el acoso a mujeres se aumenta en lo laboral y familiar.

El machismo nos ha hecho pensar que solo existe el acoso a mujeres, cuando en realidad, según estudios realizados por Valadez y Ríos (2014), el porcentaje de acoso a mujeres y hombres es igual, pero ¿cuál es la diferencia? resulta que muchos de los hombres al ser acosados aunque se sientan incómodos e intimidados, lo dejan pasar, porque piensan que es coqueteo y rara vez hablan de estos temas por vergüenza o temor del qué dirán, las burlas vienen de ambos sexos, es por esto que, se empezó a normalizar el acoso a hombres, a diferencia de la mujer, que al hablar de estos temas, la atención de todos recae sobre ella, sea o no verdad lo que se dice. Concluyendo, el machismo no solo afecta a mujeres, en realidad ah ambos sexos, pero, sí es cierto que, se han normalizado muchas cosas que, para las mujeres es más fácil de hablar y denunciar, para los hombres, es mejor callar y aguantar.

Es preciso hablar sobre las violaciones que son actos repulsivos de hembras y machos, aquí se evidencia que las mujeres son las más afectadas. Según el INEC el 76% de las mujeres son abusadas, ya sea por algún familiar o conocido y el 24% de las mujeres son abusadas por personas ajenas a ellas. Sin embargo, el 60% de los casos de violaciones por familiares o conocidos, cuando son denunciados, no son tomados en cuenta, por la ignorancia de las personas, cuando la persona afectada habla sobre el tema, es tachada de mentirosa, porque ¿cómo la familia o amigos pueden hacer eso? dejando así a las personas perjudicadas sin apoyo y justicia, cabe recalcar que, cuando las personas afectadas hablan de estos temas, lo hacen con su figura materna. Mientras que las denuncias hechas por violaciones por parte de desconocidos o ajenos a la familia, si son tomadas en cuenta, lo lamentable es que el 10% de estas, son falsas. Aquí aparece otro problema, denuncias por violencia realizadas por hombres 0%, no existe en la INEC ni en ninguna página oficial esta información, solo de mujeres. Porcentaje de hombres que habla de esto con alguien de confianza 30% según testimonios (fuente no confiable). Aunque las mujeres somos las más afectadas, es necesario poner atención también a los hombres, necesitamos igualdad de género.

Los hombres y las mujeres somos sumamente distintos, física, biológica y mentalmente, es decir, en todo, desde la forma en cómo expresan sus emociones hasta la forma en cómo callarse, esto no significa que un hombre puede hacer lo que una mujer no y viceversa, sin embargo, somos necesarios el uno del otro, no para vivir, sino para subsistir. La verdad no pienso quitarme el brasier y blusa para demostrar que tengo la misma capacidad de ellos, patenticemos que se puede hacer lo mismo, de igual manera que, La pionera, Matilde Hidalgo o Judith Vargas, cerrando bocas sin abrir la suya, empezando a cambiar el machismo desde la familia y amigos, demostrando que una “Mujer” sabe ejercer sus derechos y no pedir que se nos deje ejercer. Matilde jamás utilizó sobrenombres para que se la pueda reconocer, siempre fue, es y será una Mujer, y un ejemplo de mujer al igual que lo es Judith, no unas feministas. Y gracias por decir que me representan, pero #YoMeRepresentoSola y si llego a ser reconocida por mis triunfos, no será un triunfo de las feministas, será el triunfo de una mujer. Está bien la razón por la cual luchan las feministas, pero no está bien la forma en que lo hacen, ya que dejan muchos puntos de lado, dañando los intereses del movimiento, convirtiéndose así en hembrismo.

Por: Melissa Gutiérrez
Estudiante de la Carrera de Comunicación de la Universidad Nacional de Loja
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