‘El que no cae resbala’, un restaurant con tradición

Amada Chamba prepara parte de los alimentos en la vereda de su casa.

Así se denomina el restaurant que está ubicado en la vía principal de la parroquia Mercadillo, a escasos pasos del parque central. Es de los pocos lugares del cantón Puyango que aún conserva la tradición ancestral de cocinar con leña y, lo que es más, una de las cocinas funciona en la vereda de la casa, por donde suele ser el paso peatonal.

Doña Amada Chamba de Rojas, una mujer de la tercera edad que bordea los 86 años, es la propietaria de este local de comida vigente desde hace 4 décadas que mantiene un nombre muy original.

Casi se ha convertido como una parada obligatoria para los turistas y residentes de la parroquia visitar este restaurant, atraídos por la sazón de doña Amada y la forma antigua de preparar los alimentos, todavía en ollas de barro y a leña. “La comida sale más rica a leña, por eso me gusta venir a comer en este lugar”, dice Verónica, una de las clientes que visita con frecuencia el restaurant.

Platos como carne asada con menestra, también con salchicha; bolón con huevo criollo, salchicha o cecina; arroz con chanfaina, patacones con cecina, mote aliñado con huevo, acompañado de un café cargado, forman parte de la variedad que usted puede encontrar en este local de comida. “Yo me acostumbro al deseo del cliente, le preparo lo que me pide, quizás por esa razón tengo buena clientela”, afirma doña Amada.

Este negocio es familiar, cuando los hijos llegan en época de vacaciones le ayudan a su madre, pero la mayor parte del tiempo ella se abastece sola para atender la gran demanda. Lo admirable de esta señora es la energía que mantiene encendida durante todo el día, para ella no hay espacio para el descanso, y su fortaleza se asemeja a una hormiga por su modo de trabajar.

Para saber

En el restaurant, El que no cae resbala, le atienden todos los días hasta las 22h00. El costo de cada plato es asequible al bolsillo popular.